Literatura
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Walt Whitman, el buen poeta gris.

“Surgirá un nuevo orden
y sus hombres serán
los sacerdotes del hombre,
y cada hombre será
su propio sacerdote.”

( Walt Whitman)

De profunda mirada azul y noble, estilo sencillo y alma inmortal,  el poeta Walt Whitman hechiza a todo aquel que se acerca a sus  magistrales versos, sus cantos a la naturaleza y sus genuinas alabanzas a la libertad.  Capaz de convertir cada hecho en poesía,   fue el primero en desvincularse de los cánones formales de la poética inglesa del momento, y se convirtió de esta manera en el padre del verso libre y en uno de los escritores más influyentes que nos ha dado la historia. Su obra ‘ Hojas de hierba’ (1855) es considerada el evangelio  de la naturaleza y la fraternidad.

Walt Whitman (1819-1892)

Walt Whitman (1819-1892). Artista Mark Gagnon

“Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré…
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo. “

(Fragmento de ¿Quién va allí?)

Un 31 de Mayo de 1819 nace el mito en West Hill, pequeña aldea  de Long Island en el estado Nueva York.  Una zona rural, rodeada de bosques con el mar como horizonte. Su nacimiento cierra de esta manera el mes rey de la estación que  hace renacer a toda la naturaleza y presenta, al igual que nuestro protagonista, el perfecto equilibrio bucólico entre la tierra y el entorno.

Criado en una familia de humildes artesanos cuáqueros, Walt Whitman fue el segundo de nueve hermanos, de los cuales tres fueron nombrados como los padres fundadores de EEUU que lucharon por la independencia del país: George Washington, Thomas Jefferson y Andrew Jackson. Walt Whitman heredó el nombre paterno y el interés por los asuntos políticos de su querida patria.  Pronto se convirtió en un auténtico visionario en medio de una sociedad estadounidense puritana regida por  los patrones del convencionalismo, que además estaba a punto de sufrir una cruel Guerra Civil. El nacimiento de las urbes, como símbolo de progreso, fue aceptado por el poeta como posibilidad de adaptación al presente. Su visión idílica de la naturaleza no entraba en contradicción con la creciente industrialización.

Con tan solo cuatro años, la familia se traslada al barrio de Brooklyn, cambiando de casa en casa debido a las serias dificultades económicas por la que atravesaban. Pronto, el autodidacta Whitman comienza su propio aprendizaje,  acaba sus estudios  básicos y empieza a trabajar para ayudar a sostener su hogar.  Son diversos los puestos que desempeñó, desde aprendiz en una pequeña imprenta, dónde accedió a numerosos textos y escritos, hasta ayudante de oficina en una buffete de abogados o pequeñas colaboraciones en prensa, empezando como aprendiz en el semanario ‘The Patriot’. Con tan solo veinte años emprende su andadura como maestro, pero dicen que era demasiado blando para esos tiempos dónde la disciplina era considerada especialmente importante. Qué podemos esperar de un hombre que no establece jerarquía alguna en el mundo de la experiencia, para el que todas y cada una de ellas tienen validez absoluta en la existencia.

El joven Whitman mostraba una excesiva curiosidad sobre cualquier aspecto de la vida o la historia, en contínuo aprendizaje se nutría de clásicos como Goethe, Emerson y Hegel, de quiénes se sirvió de inspiración. También era un gran aficionado a la ópera, un género que contribuyó de forma crucial en toda su obra poética.

En 1938 comienza lo que para él fue ” su primera aventura real” y funda un periódico propio en Long Island, el Long Islander, cuya participación duró relativamente poco al venderla apenas pasados los diez  meses. Él dice que por la incapacidad de mantenerse de forma regular en un solo sitio, otros que fue por falta de apoyos, según una nota de Hempstead Inquirer un año después.

Cuando se da cuenta que lo suyo no son las aulas,  decide dedicarse íntegramente a la escritura. Empezó a moverse por los ambientes bohemios de Nueva York, acompañado de otros artistas y escritores con quiénes participaba en fructuosos debates sociales, dando a conocer así sus primeros poemas.

En los años 40 alcanzó posiciones en el periódico Aurora y en el rotativo Brooklyn Eeagle. Las disidencias entre el partido democráta al que se acercó Whitman y el conservador del director de este último rotativo, le hicieron perder el puesto de trabajo.

La Guerra de Secesión (1861-1865)

La Guerra de Secesión cambió la historia de su tiempo.


La Guerra de Secesión cambió la historia de su tiempo.

En 1948 conoció la realidad de agraria-esclavista de provincias debido a sus viajes a el Sur, algo decisivo para su pensamiento.  Extendió la idea de que la esclavitud debía erradicarse, sin embargo esto no le impidió ser crítico en algunos aspectos con las teorías abolicionistas al considerarlas pura burocracia.  Los países del Norte, correspondientes a las zonas más industrializadas, disponían de la maquinaria necesaria e incluso excesiva, cómo para comerciar y hacer negocio con ellas. Por ello tampoco les convenía el uso esclavos durante el proceso de producción y optaban por su prohibición.

Estas diferencias existentes entre los Estados del Norte, liberal y progresista,  y los Estados del Sur, tradicional y esclavista contribuyeron a La Guerra de Secesión de Estados Unidos, acontecimiento crucial que marcó un antes y un después en la vida y obra de Walt Withman. Confiaba en una rápida conciliación entre los estados de los recién creados EEUU.  Al inicio del conflicto publicó su poema ¡Suenen, suenen, tambores!

La incidencia  y crueldad real de la guerra la conoció cuando el The New York Tribune publicó una lista de los soldados caídos en batalla. Whitman se pensó que las siglas G.W.Whitmore pertenecían a su hermano George, por lo que decidió viajar al sur para buscarlo.  En contacto con la extrema crudeza de la muerte, las visiones de heridas y amputaciones,  él mismo se comprometió poco después para ejercer como voluntario al cuidado de los soldados  heridos en batalla en un hospital del bando norteño de la ciudad de Washintong. Fue entonces cuando escribe sus anotaciones El gran ejército de la enfermedad publicados durante 1863 en un diario newyorkino, que completó doce años más tarde con el libro Memorias de la guerra.

El 14 de Abril de 1865, poco antes de que la Guerra Civil  finalizara el presidente Abraham Lincoln fue asesinado, y fue cuando Whitman escribió su famoso poema O Captain! My Captain! dedicado a la memoria de la figura del líder del Partido Republicano.  Muchos recordaréis esta frase por la famosa escena de la película El club de los poetas muertos(1989)  protagonizada por Robin Williams, profesor de literatura que, como Whitman, tenía una manera diferente de enseñar a sus alumnos.

Hojas de Hierba (1855)

"Camarada, esto no es un libro; quien toca esto toca a un hombre” ( Walt Whitman refiriéndose a la obra)

“Camarada, esto no es un libro; quién toca esto toca a un hombre” ( Walt Whitman refiriéndose a la obra)

El extenso legado que nos deja el buen poeta gris, está condensado en su obra maestra Hojas de hierba, cuya primera edición , salió a la luz en 1855 pagada por el bolsillo del propio Walt Whitman que pasaba por importantes dificultades financieras. La obra se publicó de forma anónima, con un único distintivo: un retrato de un joven y campechano Whitman realizado por Samuel Hollyer cuyo cuerpo del texto dictaba:

” Walt Whitman, americano, uno de los duros, un cosmos, desordenado, carnal y sensual, no sentimental, no creído más importante que un hombre o una mujer aparte de ellos mismos, no más modesto que inmodesto”

 

Esta colección de 12 poemas sin título que constituyen un gozo para los sentidos, fue perfeccionada pacientemente durante largos cuarenta años, hasta lanzar la edición definitiva en 1892, año que el cuerpo mortal del fundador de la poesía moderna desaparece, dando paso a la leyenda y sentando las bases de un nuevo discurso que perduraría hasta nuestros días.  Se puede decir que a medida que componía sus versos, se componía a sí mismo.

Walt Whitman no solo no entiende de barreras, sino que las traspasa. Catalogado en ocasiones como pornográfico y obsceno, este título causó una enorme controversia  al tratar de una forma revolucionara el impulso erótico con abierta sexualidad y  pura alabanza a los sentidos primitivos.   En él, Walt alude a un ‘yo’ simbólico presa del erotismo que le hace amar a todas las personas por igual.  Destaca la grandeza del hombre común, que no entiende de etiquetas, ni de géneros. Canta a la vida, al nacimiento de la democracia y a la libertad con un lenguaje que se acercaba más a la clase trabajadora que a los eruditos de la época. 

Contrario al épico héroe americano,  fue amante de la gente sencilla,  capaz de ver la belleza en todo. Depositó plenamente su confianza en el ser humano y con su poesía propuso la comunión de este con la naturaleza, entendida como el todo, el universo, el dios. Una posición cercana al panteísmo, cuyo núcleo central daba paso al poeta.

A pesar de las duras críticas a este ejemplar, es considerado para muchos como el evangelio de la fraternidad y el progreso. Ejerció una enorme influencia en la Etapa Modernista tanto en Hispanoamérica, como en Europa. Autores tan dispares y poetas de las más variadas tendencias encontraron en la huella Whitmaniana una fuente de inspiración.  Federico García Lorca, Pablo Neruda, Ruben Darío, Jorge Luis Borges, o el mismísimo padre del vampiro, Bram Stoker fueron embaucados por el viejo profeta.  Este último escribió en su juventud una carta de admiración al poeta, al que sin conocerle ya le consideraba un fiel  amigo. ( Ver carta)

El joven Bram Stoker admiraba a W.W

El joven Bram Stoker admiraba a W.W

También fue de lectura obligada el verso libre de Walt y su canto a la vida para todos los representantes de ‘La Generación Beat’, cuando un siglo más tarde decaían los valores  de una sociedad estadounidense materialista en crisis.

Hojas de hierba, salió a la luz envuelto en polémica y con muy pocos apoyos,  incluso el propio hermano del autor confesó que ” no esperaba que valiera la pena leerlo”. Sin embargo, llamó la atención del prestigioso  Líder del movimiento del trascendentalismo, Ralph Waldo Emerson, que recomendó el poemario a sus influyentes amigos.

En la segunda edición del libro, publicada en Agosto de 1856 con muchas dificultades para su distribución por su contenido,  incluyó un conjunto de veinte poemas nuevos.  Walt Whitman se dedicó hasta el final de sus días a examinar, perfeccionar y divulgar su obra reeditada.  Se encontraba en continua evolución y crecimiento.

Muchos no perdonaron el erotismo del padre de la poética moderna, tanto es así que se cuenta cómo el Secretario del Interior, James Harlan, habría despedido a Walt Whitman al enterarse de que le correspondía la autoría de Hojas de Hierba. William Douglas O´Connor quiso vengar a su amigo arriesgando su propia carrera con la publicación del folleto  “El buen poeta gris” (1866).  En este escrito de 46 páginas, O´Connor ataca a las fuerzas de la censura y alaba la poesía de Walt Whitman. A partir de entonces este sería el mote afectuoso con el que se empezó  a conocer al escritor, que además coincidía con el  el color de su cabello y los trajes grisáceos que solía llevar. En una ocasión Henry Miller aseguró no comprender cómo se había podido llamar de esta manera al humanista estadounidense, siendo el color azul eléctrico el más acertado para su temperamento.  ( Ver texto completo aquí)

‘Canto a mi mismo’ traducido por León Felipe

Walt Whitman, trasciende los puntos de vista humanos y obliga al hombre a integrar el universo en su ser propio.  Su poema  ‘ Canto a mí mismo’ es considerado como el  texto dónde está recogido y condensado la mayor parte de su pensamiento. Es el más largo y el de mayor calidad para muchos.

 “Me celebro y me canto a mí mismo.Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti, porque lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.”

En toda la obra de Whitman se aprecia la cercanía con la tierra, la consideración de que tanto espíritu como forma son dignos de apología poética.  Aparece el ‘ yo simbólico’, no tanto como con el aparente egocentrismo de las corrientes  románticas, si no como el universo de todos.

Su poesía ha contribuido a que crecieran los rumores sobre su homosexualidad. Los biógrafos aluden a la figura de Peter Doyle, un joven conductor de tranvía como el amor de la vida de Whitman.  Sea como sea, entre los motivos de sus escritos se encuentra  la liberación sexual entendida como forma de emancipación espiritual.

Lejos de poder clasificar al buen poeta gris recomiendo su encarecida lectura. Con él se aprenderá entre otras cosas, que todo cuanto existe es digno de un hondo lirismo, que el hombre es uno y ninguno de ellos es superior a otro.

“No soy sólo el poeta de la bondad, acepto también serlo de lo inicuo y lo malvado,

¿Qué son esos discursos que nos cuentan de vicios y virtudes?
El mal me sugestiona, y lo mismo la reforma del mal, mas sigo imperturbable.
¿Soy un inquisidor, un hombre que desprecia cuanto encuentra a su paso?
No soy más que aquel hombre que riega las raíces de todo lo que crece.
¿Te temes que la terca preñez sólo engendre tumores?
¿Pensabas que las leyes que rigen a los astros admiten ser cambiadas?
Encuentro el equilibrio en un lado lo mismo que en su opuesto.
Las doctrinas flexibles nos ayudan lo mismo que ayudan las más firmes,
Las ideas y acciones del presente nos despiertan y mueven,
Ningún tiempo es más bueno para mí que este ahora que me viene a lo largo de millones de siglos.”

( Fragmento de Hojas de Hierba)

Walt Whitman (1819-1892) Ilustración de Iñaki Massini Pontis

Walt Whitman (1819-1892) Ilustración de Iñaki Massini Pontis

* Escucha el programa íntegro aquí: http://www.ivoox.com/voz-sin-voz-14-10-2013-walt_md_2454036_1.mp3″ Ir a descargar

Anexo:

A los serieadictos les sonará la figura de Walt Whitman, por sus continuas apariciones en la magistral serie Breaking Bad. El aprendiz de Walter White ( Iniciales que coinciden con las de nuestro humanista)  recita “Cuando escuché el docto astrónomo”, uno de los poemas de Hojas de Hierba. En otros recursos argumentales la figura del buen poeta gris también juega un importante papel.

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Heisenberg

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5 Comments

  1. Pingback: La Generación Beat | La Voz de los Sin Voz

  2. Agradezco enormemente que se le haya dedicado un post así a Whitman, el único poeta para mí. Por cierto, quisiera comentar que, si se cambiara la imagen de la licencia Creative Commons por el código que genera a su vez un icono, podría indexarse este blog como uno que contiene contenido bajo esta licencia (incluso en Google se puede buscar contenido exclusivamente licenciado bajo CC), si quieren saber más: http://creativecommons.org/choose/results-one?license_code=by-nc-sa&jurisdiction=&version=4.0&lang=es_ES

    • Muchísimas gracias Sebastián por el aporte y por valorar nuestro trabajo, estamos en proceso de reconstrucción de la página web.Un abrazo.

  3. Pingback: Recomendaciones para el verano III | Club de Lectura

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